El objetivo de esta disciplina no es únicamente prepararse para la violencia, sino propiciar un estado mental en calma, mejorar la salud del cuerpo, y permanecer relajados en medio de una sociedad estresante.
No existen patrones predeterminados o combinaciones de movimientos. Todo el entrenamiento está basado en adaptarse a que durante el combate real suceden cosas inesperadas.
A la hora de golpear se aprende a estar relajado, en lugar de centrarse en generar la máxima potencia. Esta relajación permite golpear desde ángulos inusuales e inesperados.
El Systema posee otra denominación: «poznai sebia» («conocerse a sí mismo»). ¿Pero qué significa realmente conocerse a sí mismo? Conocer nuestras fortalezas y debilidades, y superar nuestras propias limitaciones. Creando las condiciones idóneas para que cada persona pueda conocerse a sí misma, y dar lo mejor en cada momento y ocasión.
En este método de combate no hay ningún tipo de competición ni estructura de grados . Además de liberar los movimientos del cuerpo, el constante control del ego libera también al practicante de ataduras mentales que le permiten vivir la vida con más plenitud.
